x(Y dado --pensé-- que tal vez no me dejen publicar, démosle entonces un buen uso al blog...)
1.
Porque yo no sé hablar, porque yo no aprendí
ninguna cosa útil en la escuela, hombres de buena voluntad, ninguna cosa
útil, ninguna verdadera
y aun así deseo no haber sabido nunca aquella frase
imposible, que no me amará vivo, ésa que no ha deseado
hacia mí lo que fuera: esa frase se hablaba
como desde un cadalso equivocado
--“oh mi querida cuna oh viejos circos”--,
narraba la basura de otros días
y aun así es de día y yo escribo “esta noche:
esta noche he perdido mi querido alfabeto
y yo me quedo solo y algo siempre está solo
y nunca lo hablaremos –y ni siquiera eso"
el mundo se ha llenado de cadalsos
--“oh mi querida cuna oh viejos circos”—
el mundo se ha llenado de he mentido
de haber podido tanto --o de haberlo querido--
de haber estado siempre…
de haber estado aquí tal vez hubiera dicho
“nunca, niño querido” o “siempre siempre”
porque yo no sé hablar
porque esta noche olvido los amigos
que debí haber tenido y que incluso recuerdo,
sin querer, entre frases,
hombres queridos hombres, balbuceos
que no se hablarán nunca
que no me hablarán nunca.
2.
Amante amante… ¿te gusta mi poema?
Tal vez ya estés enamorado de tu propio lenguaje
y nada te haga falta de alguna inútil guerra.
3.
Para Jorge Medina
No seré dicho en ti: a mí me corresponde una recámara
que ha sido construida desde un placer ninguno, a mí me corresponde
la alegría más violenta de entre toda alegría…
Oh mis viejos amigos, que nunca han encontrado
un modo de existir… ¡ahora siento lástima de ustedes,
rostros que no he leído! estaban destinados para nadie
y yo cumplí fielmente su condena: construí una recámara
que no sirviera nunca para morir en ella
una que no sirviera para vivir en ella
el odio o la fornicación o la ternura…
Allí los he apilado
--“porquería”--
allí aprendí a ocultarme en mi lenguaje…
por eso no estoy dicho
por eso me corrompo en mi lenguaje.
(Luis Fernando Méndez Franco)