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20/9/08

(drawing by Eric Sbrollini, grade 3)

(...) un momento en que llamo y nadie me contesta, pero te veo sonriendo como un niño porque me ves --¿quién sabe?-- también aquí, sonriendo... Diría que en los teléfonos tu voz... teléfonos que han dicho tantas cosas horribles; es cierto, te diría: esta voz no te tiene ni se tiene, y la veo colgar lejos sobre cables justo como si fuera una camisa, como algo parecido a una victoria, como una cosa rota. Es cierto, te diría: esa voz no regresa --¿la recuerdas?--, esa voz era mía: había poblado el mundo de bestias disecadas, de circos, de zoológicos --ya era entonces mi corazón un sitio oscuro. En aquellos teléfonos, tu voz: la amé como a una bestia disecada: tal vez sólo la quise para decir "deseo", para tener un nombre, un vocativo, fácil de intercalar en mi discurso...

Casi no tengo nada qué decirte: un momento en que llamo pero nadie contesta --debe ser que saliste, que todos están fuera, llamándose, sonriéndose, buscándose; las palabras, buscándose: aún me quedan unas de otros tiempos; todavía tengo éstas...
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(alguien, en un momento, dejó un comentario que accidentalmente --y sin entender cómo-- desaparecí: pido disculpas públicas)

19/8/08


(...) sueña con los amaneceres de la tierra, vistos desde las cuatro orillas de la tierra, con postales que no llegaron a quien fueron enviadas, que no llegaron nunca (debió haber sido en un momento de su adolescencia cuando se hizo devoto de las historias tristes); conjetura palabras que tendría que haber dicho, los diálogos circunstanciales, los escenarios mútiples --y esa carta de amor que habría llenado de obscenidades y metáforas por larguísimo tiempo contenidas... habla del doble a veces, habla de la tortura, del deseo; elabora --porque no es hombre libre del anhelo de poseer un público-- un largo, abstracto, ensayo (sobre la identidad o cualquier otra cosa) que irremediablemente, y no sin antes haber mostrado a algunos íntimos, terminará por esconder en un cajón: "tal vez un día..." se dice --si amenaza lo suficiente con quemarlo--, "sólo luego, tal vez...": ante todo, es honesto --y muy tímido, claro, y riguroso; sueña con los amaneceres de la tierra (...)