17/2/10

No miran hacia atrás


Mahmud Darwish


No miran hacia atrás para despedirse del exilio:
frente a ellos, otro exilio. Ya se han acostumbrado
al camino circular: no hay detrás ni adelante,
norte y sur. "Migran"
del vallado hacia el jardín, dejando
un testamento en cada metro
del patio de la casa:
"no recordéis, luego de nosotros,
sino la vida".
"Viajan" de la mañana resplandeciente
al polvo del mediodía, van cargando
sus ataúdes, llenos con los objetos de la ausencia:
un carnet de identidad, una carta a la amada
cuya dirección se ignora:
"no recordéis, luego de nosotros,
sino la vida"
"Migran" de las casas a las calles
dibujando el signo herido de la victoria, diciendo
a quien los mira:
"todavía estamos vivos, ¡no nos recordéis!"
Salen, para respirar y tomar el sol, del cuento;
van cargando la idea de volar más alto
y ascender, luego, más alto --y precipitarse e ir y regresar
y saltar de la cerámica antigua a las estrellas...
y regresar al cuento: no hay fin para el comienzo.
Escapan de la somnolencia hacia el ángel del sueño:
blanco, los ojos rojos por haber contemplado
la sangre derramada:
"no recordéis, luego de nosotros,
sino la vida"


(Tomado del poemario لاتعتذر عما فعلت / "no te disculpes por lo que hiciste". Traducción de Luis Fernando Méndez Franco).

8/2/10

Il s'agit de nier


No tengo absolutamente nada qué decir: no tengo nada... Digo pues –no podría ser de otro modo– lo que sea: "¡tus ojos almendrados, tu camisa". Nada tiene ya peso: "lo que sea..." Y es que desde hace algún tiempo te he debido palabras que no existen; hace tiempo, también, agradezco mi mundo como si no existiera: los árboles y el polvo y los planetas; la biblia, los naufragios, los caminos... ¡Todos esos naufragios de juguete! los barcos de juguete, los trenes de juguete, las biblias de juguete, ¡las biblias de juguete!

Un gesto inútil, esto... La poesía es un juguete, sólo eso.

*

Cuando por fin despiertes
como si te nombraran,
sé tu ruina, palabra.

¡Oh ruina de las lámparas y lámpara!

Y no digas que estabas
a esos pasos
--no digas a tu ausencia
que te marchas

¡Oh ruina de las lámparas y lámpara!

Cuando por fin despiertes
como si te llamaran,
sé mi olvido y su olvido
y sé tu olvido,
oh ruina de las lámparas.