21/9/09


Pienso en un diálogo entre dos amantes:

--Mi alegría se parece a un cráneo hueco.
--Mi alegría es sólo un vaso derramado.
--Mi alegría es una boca desdentada.
--Mi alegría me recuerda a un cráneo roto.
--Mi alegría se parece a casi nada.

(Pienso un silencio súbito entre ambos)

--¡Oh libro de los finales falsos!
--¡Oh libro de los prólogos errados!

(Por Luis Fdo. Méndez)

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