
Pienso en un diálogo entre dos amantes:
--Mi alegría se parece a un cráneo hueco.
--Mi alegría es sólo un vaso derramado.
--Mi alegría es una boca desdentada.
--Mi alegría me recuerda a un cráneo roto.
--Mi alegría se parece a casi nada.
(Pienso un silencio súbito entre ambos)
--¡Oh libro de los finales falsos!
--¡Oh libro de los prólogos errados!
--Mi alegría se parece a un cráneo hueco.
--Mi alegría es sólo un vaso derramado.
--Mi alegría es una boca desdentada.
--Mi alegría me recuerda a un cráneo roto.
--Mi alegría se parece a casi nada.
(Pienso un silencio súbito entre ambos)
--¡Oh libro de los finales falsos!
--¡Oh libro de los prólogos errados!
(Por Luis Fdo. Méndez)

No hay comentarios:
Publicar un comentario