17/2/10

No miran hacia atrás


Mahmud Darwish


No miran hacia atrás para despedirse del exilio:
frente a ellos, otro exilio. Ya se han acostumbrado
al camino circular: no hay detrás ni adelante,
norte y sur. "Migran"
del vallado hacia el jardín, dejando
un testamento en cada metro
del patio de la casa:
"no recordéis, luego de nosotros,
sino la vida".
"Viajan" de la mañana resplandeciente
al polvo del mediodía, van cargando
sus ataúdes, llenos con los objetos de la ausencia:
un carnet de identidad, una carta a la amada
cuya dirección se ignora:
"no recordéis, luego de nosotros,
sino la vida"
"Migran" de las casas a las calles
dibujando el signo herido de la victoria, diciendo
a quien los mira:
"todavía estamos vivos, ¡no nos recordéis!"
Salen, para respirar y tomar el sol, del cuento;
van cargando la idea de volar más alto
y ascender, luego, más alto --y precipitarse e ir y regresar
y saltar de la cerámica antigua a las estrellas...
y regresar al cuento: no hay fin para el comienzo.
Escapan de la somnolencia hacia el ángel del sueño:
blanco, los ojos rojos por haber contemplado
la sangre derramada:
"no recordéis, luego de nosotros,
sino la vida"


(Tomado del poemario لاتعتذر عما فعلت / "no te disculpes por lo que hiciste". Traducción de Luis Fernando Méndez Franco).

8/2/10

Il s'agit de nier


No tengo absolutamente nada qué decir: no tengo nada... Digo pues –no podría ser de otro modo– lo que sea: "¡tus ojos almendrados, tu camisa". Nada tiene ya peso: "lo que sea..." Y es que desde hace algún tiempo te he debido palabras que no existen; hace tiempo, también, agradezco mi mundo como si no existiera: los árboles y el polvo y los planetas; la biblia, los naufragios, los caminos... ¡Todos esos naufragios de juguete! los barcos de juguete, los trenes de juguete, las biblias de juguete, ¡las biblias de juguete!

Un gesto inútil, esto... La poesía es un juguete, sólo eso.

*

Cuando por fin despiertes
como si te nombraran,
sé tu ruina, palabra.

¡Oh ruina de las lámparas y lámpara!

Y no digas que estabas
a esos pasos
--no digas a tu ausencia
que te marchas

¡Oh ruina de las lámparas y lámpara!

Cuando por fin despiertes
como si te llamaran,
sé mi olvido y su olvido
y sé tu olvido,
oh ruina de las lámparas.

22/9/09

Ninguno (dos variaciones)


Éste le dijo: "Suéltame, que ha rayado el alba". Jacob le respondió: "No te suelto hasta que me hayas bendecido" (Génesis, 32, 27)

Primera

Lucharías con tu habla por una noche eterna, justo como si hubieras dicho que esa noche era eterna --"¿hasta cuándo? ¿hasta cuándo?" Justo como si hubieras dicho que el lenguaje y el alba... así habrías despertado --justo como si nunca hubieras dicho, justo como si algo o como nada...

Segunda

Porque no tiene dones
y las calles son oscuras
y no habrá ya ninguno
que hacerlo llorar sepa
cerca de ti, Señor.

S. Quasimodo

Todos los poemas de amor: ninguno.

J. Medina

“Y no habrá ya ninguno…” Se habla desde lo ausente por lo ausente: debe ser que he perdido una guerra infinita --¿cómo puede perderse una guerra infinita? Se ha inclinado tu frente y busca sombras; se ha inclinado tu corazón hacia una sombra como si fuera un velo, la página de algo –adentro, lo infinito--, una sentencia: “tal vez sientas vergüenza de haber dicho”. Lo que he dicho: se habla desde lo ausente por lo ausente –y así existo, y existes, y te nombro…

Se parece a las ruinas de un lenguaje amoroso, este lenguaje; es una vieja deuda, ¡un poema amoroso! Podría allí haber soñado cualquier cosa, es decir, cualquier cosa: toda combinación era posible –posible o imposible: “tu camisa…” Eso dije: “camisa, tu camisa”. Pero sólo son ruinas; cualquier pronombre, ruina; manos que se han podrido en la palabra “mano”, ojos que se han ahogado en la palabra “ojo”… y “yo”, repito, y “tú”, “ninguno”, cualquier cosa: ¡un sueño o un poema! Lo repito en tu sombra: “me he quedado dormido sobre la tierra negra: he soñado caballos, soñé que galopabas sobre la tierra negra; ‘no mientas’, me dirías: ‘no has soñado caballos’; soñé que eras un ángel, soñé que había abrazado tu camisa, que me abrazaba a ella para decirte un nudo; yo me abrazaba a ella y tú dijiste: ‘¡suéltame! esa camisa sucia la robaste…’ Y más cerca, a mi oído: ‘jamás soñaste un ángel’”.

…y más cerca, a tu oído: “Las ferias se han marchado, las calles están llenas de basura –justo como al principio, justo como al principio… Me has encontrado hablando de pueblos destruidos, me has encontrado hablando de aquel ojo almendrado… ¡Tus ojos almendrados, tu camisa!” Acaso lo leyera en otro libro –la página de un cráneo, el alfabeto: postales favoritas de otros tiempos, palabras de otros tiempos --ésas que son las mismas; cualquiera, que es eterna…

Se habla desde lo ausente por lo ausente: “recordamos”--hablar es suponer que tengo un rostro, hablar es sugerir que te he deseado… Me distraigo: ¿qué era exactamente lo que quería decirte? Entre querer decirte y haber dicho está abierto el abismo –tal vez no lo estuviera, tal vez en otro tiempo… ¡Un origen de polvo! Acaso no he entendido casi nada: que estoy agradecido: ¡una victoria! Se ha inclinado tu rostro para buscar su sombra: es el país del ojo, derrotado: no ha comprendido el llanto… Casi puedo escucharlo en lo indistinto: lo que quise decir y lo que he dicho –en lo ínfimo tan sólo: en la palabra… Casi puedo escucharla nuevamente: “suéltame, que ha rayado el alba”… ¡“Tu camisa”, lo dicho, tu camisa! Esa camisa tuya está empapada, huele como la lluvia sobre algo derrotado:

“no te suelto hasta que me hayas bendecido…”

21/9/09


Pienso en un diálogo entre dos amantes:

--Mi alegría se parece a un cráneo hueco.
--Mi alegría es sólo un vaso derramado.
--Mi alegría es una boca desdentada.
--Mi alegría me recuerda a un cráneo roto.
--Mi alegría se parece a casi nada.

(Pienso un silencio súbito entre ambos)

--¡Oh libro de los finales falsos!
--¡Oh libro de los prólogos errados!

(Por Luis Fdo. Méndez)

15/9/09

Nada me sorprende

Maḥmūd Darwīš

"Nada me sorprende" dice un viajero,
"ni la radio ni los periódicos matutinos,
tampoco las fotalezas sobre las colinas:
quiero llorar"
Dice el conductor:
"espera que lleguemos a la parada
y llora solo todo lo que puedas"
Dice una señora: "A mí tampoco, a mí tampoco
me sorprende nada. He mostrado mi tumba a mi hijo:
le gustó y se durmió --y no se despidió de mí"
Dice un académico: "A mí tampoco, a mí tampoco
me sorprende nada. He estudiado arqueología
sin haber encontrado la identidad entre las piedras
¿acaso yo soy, en verdad, yo?"
Dice un soldado: "A mí tampoco, a mí tampoco
me sorprende nada. Siempre asedio a un espectro que me asedia"
Dice el nervioso conductor:
"He aquí que nos aproximamos a la última parada:
preparaos a bajar"
Ellos gritan: "Queremos lo que está más allá de la parada,
así que ponte en marcha"
En cuanto a mí, yo digo: "déjeme aquí:
a mí, como a ellos, no me sorprende nada
--es sólo que me he cansado del viaje"

(Tomado del poemario لا تعتذرعما فعلت /"No te disculpes por lo que hiciste". Traducción de Luis Fdo. Méndez).

14/9/09

Tres consideraciones acerca de la inmovilidad

x
(Y dado --pensé-- que tal vez no me dejen publicar, démosle entonces un buen uso al blog...)

1.

Porque yo no sé hablar, porque yo no aprendí
ninguna cosa útil en la escuela, hombres de buena voluntad, ninguna cosa
útil, ninguna verdadera

y aun así deseo no haber sabido nunca aquella frase
imposible, que no me amará vivo, ésa que no ha deseado
hacia mí lo que fuera: esa frase se hablaba
como desde un cadalso equivocado
--“oh mi querida cuna oh viejos circos”--,
narraba la basura de otros días

y aun así es de día y yo escribo “esta noche:
esta noche he perdido mi querido alfabeto
y yo me quedo solo y algo siempre está solo
y nunca lo hablaremos –y ni siquiera eso"

el mundo se ha llenado de cadalsos
--“oh mi querida cuna oh viejos circos”—
el mundo se ha llenado de he mentido
de haber podido tanto --o de haberlo querido--
de haber estado siempre…
de haber estado aquí tal vez hubiera dicho
“nunca, niño querido” o “siempre siempre”

porque yo no sé hablar
porque esta noche olvido los amigos
que debí haber tenido y que incluso recuerdo,
sin querer, entre frases,
hombres queridos hombres, balbuceos
que no se hablarán nunca
que no me hablarán nunca.

2.

Amante amante… ¿te gusta mi poema?
Tal vez ya estés enamorado de tu propio lenguaje
y nada te haga falta de alguna inútil guerra.

3.

Para Jorge Medina

No seré dicho en ti: a mí me corresponde una recámara
que ha sido construida desde un placer ninguno, a mí me corresponde
la alegría más violenta de entre toda alegría…

Oh mis viejos amigos, que nunca han encontrado
un modo de existir… ¡ahora siento lástima de ustedes,
rostros que no he leído! estaban destinados para nadie
y yo cumplí fielmente su condena: construí una recámara
que no sirviera nunca para morir en ella
una que no sirviera para vivir en ella
el odio o la fornicación o la ternura…
Allí los he apilado
--“porquería”--
allí aprendí a ocultarme en mi lenguaje…

por eso no estoy dicho
por eso me corrompo en mi lenguaje.

(Luis Fernando Méndez Franco)

7/2/09

x

¡Traiciona! --di-- ¡traiciona! traiciona tu poema, tu miseria. ¡Oh! yo también he asistido a la congregación de las salivas; ¡oh! yo también he aplaudido en la consagración de un mito. Yo también he gritado interjecciones. Traiciona a los amantes y a los mártires, ¡santos, héroes, traidores! ¡cómo los mece el viento entre sus árboles! ¡parecen florecidos! ¡Viejas, nuevas tristezas! ¡Ay, poetas, poetas! ¡los caballos! ¡oh! yo también he llorado en la inauguración de las carnicerías; ¡oh! yo también he rezado en la consagración de un símbolo. Traiciona esos caballos. Parece que marchamos. No rías si me tropiezo: traiciona tu tropiezo tropezando. Y nada más. Vamos todos cantando: "lá, lá, lá"; andamos todos riendo: "¡jo, jo, jo!"; como siempre, aplaudimos: "¡clap, clap, clap!"

18/1/09

E incluso y sin embargo
puedo hablar
--puedo decir los pájaros, amigo:

yo que fingiera de ellos
su gravedad la sombra
--yo que solamente eso--
incluso y sin embargo
puedo hablar.

29/12/08

لبلادنا
x
لبلادنا
وَ هِيَ القريبة من كلام اللّهِ
سَقفٌ من سحابْ
لبلادنا
وهي البعيدة عن صفاتِ الاسم
خارطة الغيابْ
لبلادنا
وهي الصغيرة مثل حبّة سُمْسُم
أفقٌ سماويٌ ... وهاوية خفيَّة
لبلادنا
وهي الفقيرة مثل أجنحة القطا
كتب مُقَدَّسَة ... وجرحٌ في الهويّة
لبلادنا
وهي المطوَّقَة الممزَّقة التلال
كمائنُ الماضي الجديد
لبلادنا، وهي السَّبِيّة
حُريَّة الموت اشتياقا واحتراقا
وبلادنا، في ليلها الدمويّ
جَوْهَرَة تشعّ على البعيد على البعيد
تضيء خارجَها
وأمّا نحن، داخلها
!فنزدادُ اختناقا
x
PARA NUESTRO PAÍS (Mahmoud Darwish) // Para nuestro país, /pues él está cerca de la palabra de Dios, /un techo de nubes. / Para nuestro país, /pues él está lejos de los atributos del nombre, /el mapa de la ausencia. / Para nuestro país, / pequeño como grano de sésamo, /un horizonte celeste... y un abismo oculto. / Para nuestro país, / pobre como las alas de las perdices, / libros sagrados... y una herida en la identidad. / Para nuestro país, / el de colinas cercadas, desgarradas, /las emboscadas del pasado nuevo. / Para nuestro país, pues él es el cautivo, / la libertad de morir de deseo, ardiendo. / Nuestro país, en su noche sangrienta, / es una gema que resplandece / iluminando afuera, lejos, lejos... /Pero nosotros, adentro, / nos asfixiamos más. (traducción propia)
x
P.S. Diré aquí --aunque no tengo derecho a la primera persona-- que la lengua árabe me ha salvado la vida más de dos veces; diré aquí que no se puede ser indiferente a aquéllos que la hablan, a aquéllos que la crean --yo que no entiendo nada, yo que sólo recito torpemente un alfabeto, todavía recuerdo que las palabras se alzaron, se alzarán desde la tierra...

10/12/08


Debe ser que me he vuelto sentimental --y da lo mismo-- pero he adquirido el hábito, en fechas como ésta, de escribir "recaditos", pequeñas cartas breves cuyo destinatario no es otro (¿acaso siempre es otro?) que el pronombre --ese viejo pronombre, esa vieja metáfora de exilio y de reencuentro-- que de manera convencional (así dicen) me representa. Dejo aquí esas palabras: no son sino la sombra de un poema, de algo que ya he encontrado --algo que acaso busque eternamente:

"alégrate, hermanito, que no hay razón alguna de estar triste"

1/12/08


Materia para un poema amoroso

De un libro (Cheikh Hamidou Kane, La aventura ambigua) por larguísimo tiempo buscado:
x
<<¡Repite! ¡Otra vez! ¡Una vez más!>> El maestro había cambiado la presa de sus uñas, que ahora estaban horadando el cartílago en otro punto. La oreja del niño, antes blanca con cicatrices apenas curadas, estaba sangrando de nuevo. (...) Y de nuevo, temblando y jadeando, repitió la sentencia relampagueante. Sus ojos eran implorantes, su voz se apagaba cada vez más, su pequeño cuerpo ardía de fiebre y su corazón martillaba alocado. Amaba aquella sentencia --que no entendía y por la que estaba sufriendo un martirio-- por su misterio y su sombría belleza. Aquella palabra no era como las otras palabras. Era una palabra que reclamaba sufrimiento, era una palabra de Dios, era un milagro, y era como si Dios mismo la hubiera pronunciado.

4/11/08


(on reference / a riddle)

"La imagen de mi amigo es un retrato no pintado. // También en el caso de la imagen debo escribir su nombre bajo el cuadro para que éste se convierta en una imagen suya. // Tengo la intención de realizar una cierta tarea y hago un plan. El plan en mi mente consiste en que me vea haciendo esto o aquello pero, ¿cómo sé que es a mí a quien veo? Bueno, no soy yo sino una especie de figura pero, ¿por qué llamo a eso mi figura? // (...) y podría preguntar igualmente: ¿cómo sé que la palabra 'yo' me representa? porque mi forma en la figura no era sino otra palabra 'yo'".

(tomado de Ludwig Wittgenstein, Gramática filosófica.)

*
"La imagen de mi amigo". Voy a escribir su nombre, aunque fuera imposible, debajo de un retrato --debajo de ninguno o de cualquiera. Escribo aquí su nombre, cada letra: una mano, ese ojo, su cabeza, una guerra infinita, un hombre que se inclina --dice el aire, se inclina y luego reza...
x
cada letra, me digo, cada letra

28/10/08

X
¿Quién hace estos cambios?
Disparo una flecha a la derecha:
cae a la izquierda.
Cabalgo tras de un venado
y me encuentro perseguido por un cerdo.
Conspiro para conseguir lo que quiero
y termino en la cárcel.
Cavo fosas para atrapar a otros
y me caigo en ellas.

Debo sospechar de lo que quiero.

Jalâl ud-dîn Rûmî

27/10/08

x
Existe, en el diccionario de cierta lengua amada, una raíz, šhd, que tiene el sentido general de "presenciar", "rendir testimonio" y todo lo que a esto pueda ser relacionado. En dicha lengua amada, por cierto --y a muy grandes rasgos--, pueden formarse dos tipos de participios activos: los que expresan propiedades delimitadas en el tiempo y los que expresan cualidades, por decirlo de alguna manera, eternas, infinitas. Así, de nuestra raíz del presenciar, podemos formar dos participios activos: šāhid (que expresa una cualidad delimitada en el tiempo: "aquél que presencia, aquí y ahora") y šahīd (que expresa una cualidad "eterna": "aquél que presencia por siempre y para siempre, aquél en cuya naturaleza está presenciar eternamente"). šāhid, en esta lengua amada, se traduce como "testigo"; šahīd, por su parte, como "mártir".
x

16/10/08

il s'agit de trahir

(imagen de Saed Meshki)

No hay cosa más terrible que los sitios seguros --casas, rostros, miradas, amistades; encuentros y victorias y palabras... ¡las palabras! ellas tan fieles siempre, tan amadas: no habrá mayor placer que traicionarlas --encontrar la palabra es traicionarla...

tal vez, sólo tal vez...

1/10/08

(...) y hay también días en los que no se posee de un cráneo sino el hueco, sus restos de alfabeto: casi nada --algo que se parece a la alegría, algo que me recuerda a casi nada...

24/9/08

No dejes apagadas estas lámparas... casi puedo mirarlas, y rendir testimonio. "No mientas", me diría --puedo conjeturarlas solamente: cada dedo en la mano iluminado, la cabeza y la página inclinadas: deja que la recite como si entre esos labios... deja que la suponga por tus labios:
x
(...) la luna / el Compasivo / el acontecimiento / el hierro / la discusión / la reunión / la fila / el viernes / los hipócritas / el engaño mutuo / el repudio / la prohibición / el dominio / el cálamo / la inevitable / las gradas / Noé / los genios / el arrebujado / el envuelto en un manto / la resurrección / el hombre / los enviados / la noticia / los que arrancan / frunció las cejas / el oscurecimiento / la hendidura / los defraudadores / el desgarrón / las constelaciones / el astro nocturno / el Altísimo / la que cubre / el alba / la ciudad / el sol / la noche / la mañana / la abertura / las higueras / la sangre coagulada / el destino / la prueba clara / el terremoto / los corceles / la calamidad / el afán de lucro / la tarde / el difamador / el elefante / los coraixíes / la ayuda / la abundancia / los infieles / el auxilio / las fibras / la fe pura / el alba / los hombres.
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(parte final del índice del Sagrado Corán)
x
No dejes apagadas esas lámparas...

20/9/08

(drawing by Eric Sbrollini, grade 3)

(...) un momento en que llamo y nadie me contesta, pero te veo sonriendo como un niño porque me ves --¿quién sabe?-- también aquí, sonriendo... Diría que en los teléfonos tu voz... teléfonos que han dicho tantas cosas horribles; es cierto, te diría: esta voz no te tiene ni se tiene, y la veo colgar lejos sobre cables justo como si fuera una camisa, como algo parecido a una victoria, como una cosa rota. Es cierto, te diría: esa voz no regresa --¿la recuerdas?--, esa voz era mía: había poblado el mundo de bestias disecadas, de circos, de zoológicos --ya era entonces mi corazón un sitio oscuro. En aquellos teléfonos, tu voz: la amé como a una bestia disecada: tal vez sólo la quise para decir "deseo", para tener un nombre, un vocativo, fácil de intercalar en mi discurso...

Casi no tengo nada qué decirte: un momento en que llamo pero nadie contesta --debe ser que saliste, que todos están fuera, llamándose, sonriéndose, buscándose; las palabras, buscándose: aún me quedan unas de otros tiempos; todavía tengo éstas...
x
(alguien, en un momento, dejó un comentario que accidentalmente --y sin entender cómo-- desaparecí: pido disculpas públicas)

19/9/08


Hay días que se amanece hastiado del propio lenguaje como si no fuera otra cosa que un amuleto inútil (uno que se ha llevado demasiado tiempo sobre el cuello), que un recuerdo de feria... Pero sólo son días --y aún me quedan palabras amorosas a todo lo que dé asco de mí mismo, a algo pobre y pequeño, a alguna alegría oscura... Hablo al azar, amigo, estrictamente; escribo "amigo", claro, por hallar mi lenguaje: alguna alegría oscura, un vocativo --por ese vocativo solamente, por hallar un lenguaje cualesquiera...
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si no es, tal vez aclare; si no existe, amanezca...

18/9/08

Materia para un plagio
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(...) y me escondo en las cosas perdidas (s. quasimodo)/ yo soy el primer perdedor, el último soñador y el esclavo de la lejanía (m. darwish) / debo aprender a cerrar las puertas y los ojos (jotch) / para pensar amargamente basta con ver una cerradura tocada por una mano viva (x. forneret) / el sabor de la medianoche pegado a la mano aquélla (s. grochowiak)/ nuestro barco transporta tierra firme buscando puertos (m. darwish) / and the ripped ones never collide (de quien quiera que sea) /nueve años de barcos y no tu espalda (jotch) / mis manos fueron huídas + complemento agente (b. lorenzana) / una jaula fue a buscar un pájaro (kafka) / desde entonces huyo a media lengua, desde entonces balbuceo (s. grochowiak) / yo no te amo y tampoco no te amo (a. molas) / levad', amigo, que dormide-las frias manhanas (cantiga de amigo, anónimo) / la medianoche del mundo y la de veinticuatro horas (s. grochowiak) / todas las aves do mundo d'amor cantavan (cantiga de amigo, anónimo) / everything with wings is restless (j. newsome) / strongdistancing (j. tafoya) / everything that rises must converge (f. o'connor-t. de chardin) / nada hay más lejano que mi lenguaje del príncipe de damasco (m. darwish) / sin embargo la cabeza, esta joroba peluda, tiene su gran orgullo de globo sin par (s. grochowiak).

19/8/08


(...) sueña con los amaneceres de la tierra, vistos desde las cuatro orillas de la tierra, con postales que no llegaron a quien fueron enviadas, que no llegaron nunca (debió haber sido en un momento de su adolescencia cuando se hizo devoto de las historias tristes); conjetura palabras que tendría que haber dicho, los diálogos circunstanciales, los escenarios mútiples --y esa carta de amor que habría llenado de obscenidades y metáforas por larguísimo tiempo contenidas... habla del doble a veces, habla de la tortura, del deseo; elabora --porque no es hombre libre del anhelo de poseer un público-- un largo, abstracto, ensayo (sobre la identidad o cualquier otra cosa) que irremediablemente, y no sin antes haber mostrado a algunos íntimos, terminará por esconder en un cajón: "tal vez un día..." se dice --si amenaza lo suficiente con quemarlo--, "sólo luego, tal vez...": ante todo, es honesto --y muy tímido, claro, y riguroso; sueña con los amaneceres de la tierra (...)

18/8/08



No es humana, la lengua --un ángel o un caballo, la gracia y el desorden, el polvo, los planetas, algo oscuro...

it is not human, dear, it is just darkness.

14/8/08



"Más de un lector recordará que velaba en su casa cada noche"
(del poemario Menos rosas)

Mi palabra, que no es más que una sombra de tu idioma --mi pala-bra no sabe despedirse: descansa en paz, yâ Mahmûd Darwîsh (1942-2008).


Toma mi caballo y sacrifícalo


Tú, no mi obsesión de conquistas, eres mi boda.
He dejado a mi alma y a sus parientes, tus demonios interiores,
la libertad de plegarse a tus deseos.
Toma mi caballo
y sacrifícalo
para que, cual guerrero tras la derrota, yo camine
sin sueños ni emociones...
Paz a la fatiga que deseas,
al príncipe cautivo, al oro necesario para la celebración
del verano por tus seguidores. Mil paces para ti,
entera y plena con tus pretendientes, humanos o genios.
Paz a lo que has hecho de ti para
ti: la horquilla de tu pelo rompe
mi espada y mi escudo,
y el botón de tu camisa porta, en su luz,
la contraseña para toda clase de pájaros.
Toma mi aliento como si tomaras una guitarra que acceda
a tus deseos de viento. Toda mi Andalucía
está en tus manos. No descuides ninguna cuerda
para defender el alma en mi Andalucía.
Yo sabré, en otra época,
sabré que he logrado la victoria con mi desesperación,
que he encontrado mi vida, allí,
fuera de ella, junto a mi pasado.
Toma mi caballo
y sacrifícalo, para que yo porte mi ser,
vivo o muerto...

(tomado de El lecho de una extraña. Traducción de María Luisa Prieto)